Segona setmana del 17 al 23 d’agost de 2026
Amb Matthieu Gaudeau
Segunda semana del 17 al 23 de agosto de 2026
Con Matthieu Gaudeau
Ficciones animales
Volver al instinto
Ver el programa detallado de la semana
FICCIONES ANIMALES
Volver al instinto
Matthieu Gaudeau será el único profesor durante esta semana.
Ver el programa detallado de la semana
«Relationship is the binding agent of not yet» — Erin Manning
Siempre me han inspirado las primeras exploraciones en Contact Improvisation, y especialmente los “calentamientos”. Según Steve Paxton, estos se resumían en la “pequeña danza”; es decir, permanecer de pie, inmóvil, y observar los microajustes propios de la postura vertical, como preparación indispensable para lo inesperado, para la improvisación.
Desarrollar un ser-con que nos permita estar en relación con el entorno.
H. Godard nos propone otro imaginario: el de “un conejo que olfatea el espacio circundante con la cabeza suspendida en la posición que mejor capta los olores, los sonidos, las formas y los movimientos del entorno”. Esta inteligencia no está ni en el animal ni en el ambiente. Acontece en su acoplamiento, en la relación que los constituye mutuamente.
«El viviente solo siente para proseguir su movimiento orientado y solo se mueve para sentir mejor» (Barbaras). Este bucle recursivo dibuja un territorio donde el instinto se convierte en inteligencia de la situación: una justeza que emerge del propio entrelazamiento entre sentir y moverse. El compartir el peso es uno de sus componentes esenciales (no puedo encontrarme con el mundo sin caer, aunque sea unos pocos gramos).
Este instinto —o deberíamos decir este afecto— no tiene nada de programa fijo. Como escribe Massumi a propósito del juego animal: «La forma del gesto se deforma más o menos sutilmente bajo la presión del entusiasmo del cuerpo que lo impulsa». El instinto es esa potencia de variación, ese “laboratorio proveedor de formas de acción vitales” donde se juega a la invención. Más vida significa más inventiva.
Lo que finalmente se profundiza es la posibilidad de permanecer en ese “asombro del des-hacer / rehacer” en acción, de mantenerse en un lugar de emergencia, donde la atención funciona más como modalidad de afinación que como agente de modificación.
Esto es lo que me gustaría compartir y profundizar en este taller: explorar ese territorio en movimiento donde el instinto no es ni programa genético ni adquisición cultural, sino potencia de variación que emerge en la propia práctica.
